Antes de iniciar la siguiente lectura, les confieso que el texto original hace parte de la descripción del problema que presenté en su momento para mi tesis de grado de magíster y me he permitido extraerla y compartir en este espacio porque noto que pese al tiempo y las nuevas ofertas y oportunidades que hoy día tenemos todos (educadores y educandos) seguimos igual y casi que me atrevo a decir que peor, las falencias en el proceso lector y escritor siguen siendo una brecha relevante en todo el proceso de formación académica y disciplinar, así aún algunos les cueste entender y creer.
La iniciativa de compartir este argumento es para llevarnos a re evaluar nuestro qué hacer, nuestras metas y proyecciones frente a este hermoso proceso. Sacudirnos un poco sobre esa fea consigna: "yo no dejo a ningún estudiante, que la universidad de la vida se encargue de ellos", o frases como: "Eso lo que no aprendió este año, lo aprende el otro, que la próxima maestra mire como hace para que aprendan", "Es un estudiante excelente, trajeron todas las tareas y cumplieron con los compromisos, lastima que no sepa ni leer ni escribir", "Eso el otro año, que los papás miren cómo hacen para que el estudiante rinda", "Yo no entiendo por qué la profesora no le pasó el año a mi hij@ si en casa hace todo lo que yo le digo y usa el celular mejor que ni yo" , "Mi hij@ debió pasar el año, es muy bueno con el celular, yo no entiendo bien cómo es eso del proceso de formación, pero debió pasar el año, ese docente le hizo perder el año", y así como estas un sin fin que nos llegan todos los años sobre todo para estos tiempos.
Pero, lo que quizás muchos no se detienen a mirar es sobre lo que verdaderamente se está demostrando con estas expresiones, es una verdadera manifestación de sorpresa frente a unos logros no alcanzados o es una alegoría sobre lo que creyeron seguro y no se procuró en trabajar para lograrlo?
Cuando se llega a un cierre de año escolar, para ninguno de los que conforman la tríada perfecta de la educación debería ser sorpresa los resultados, pues el mismo proceso nos invita a realizar revisiones constantes, continuas y conscientes de lo que se hace en cada período escolar y en éstos a su vez en las tomas constantes de valoración, revisión y evaluación.
Son muchos los factores que llevan a que un "año se pierda" , pero si analizamos los casos y empezamos a adentrarnos en ese mundo de posibilidades y probabilidades, ¿con qué nos encontraremos? Todos los casos no son iguales, pero estoy muy segura que algunos coincidirán en un punto trascendental: proceso lector y escritor. Y como dije, no todos los casos son iguales, y así como no es igual un año fallido para un estudiante de once, noveno, séptimo, quinto o primero, es cierto que cuando se analizan los detalles en cada uno hay una gran coincidencia cuando de lectura se trata, y es por eso, que este tema se debe sanar desde los años iniciales y no esperar a llegar a la cúspide para dar el "batacazo final".
A veces es complejo entender o mejor explicar por qué es mejor afianzar un excelente primero y no perder otro año escolar, sea cual fuere el grado. Y no es que el primero no sea suficiente o no tenga relevancia, no señor, todo lo contrario, es precisamente por eso que se llama primero, es la base de todo el proceso formativo, si bien ya los estudiantes traen un historial académico, es en este grado donde se afianza y perfila el proceso lector y escritor, y del buen trabajo que se realice se garantizarán todos los demás años escolares. Y por eso, vuelvo y afirmo, este año es clave porque acá se traza esa ruta cercana, cariñosa y encantadora hacia la lectura, es donde leer y escribir se convergen y hacen todo posible. Un estudiante que inicia su proceso con bases claras y fuertes en lo que significa leer y escribir, sin dudas será un estudiante que en los grados superiores no tendrá inconvenientes para la presentación ni sustentación de sus trabajos, es más será un estudiante crítico con argumentos bien fundamentados y abierto a un abanico de alternativas para expresar su sentir y posición sin caer en la penumbra de los si por si o no por no.
Sin más preámbulo, a lo que vinimos:
Dentro
del marco de una educación activa donde el
educando es el eje central con carácter participativo, es indispensable
que éstos adquieran los hábitos de la lectura y escritura, pues le van a
permitir consultar, interpretar, argumentar y proponer sus propias ideas y
soluciones apropiadas a los problemas cotidianos a los que se enfrenten. De esta manera se
facilita el aprendizaje autónomo y significativo.
En algunas de las IE los estudiantes
muestran apatía hacia este proceso, pues la lectura se ha convertido en una
obligación sin los resultados esperados, ya que no hay comprensión del texto,
sólo decodificación; por lo tanto no existe el desarrollo de las competencias
básicas, esenciales en la comunicación, afectando el desarrollo integral de
todo el proceso pedagógico.
La
comunidad educativa hace presencia activa en esta
problemática, que aunque irónica, es más común de lo imaginado pues, cobija una
generación ofimática y el despliegue de tecnología está por doquier y sin
embargo, el problema lecto-escritor es una constante.
Es así como se
encuentran las siguientes situaciones problemas:
* Deficiente lectura y escritura.
* Apatía hacia el proceso pedagógico.
* Metodología inapropiada.
* Bajo rendimiento escolar.
* Escaso acompañamiento del proceso educativo (tríada educativa)
* Uso de las TIC como herramientas de aprendizaje.
* El uso de las TIC como medio de solución.
* Falta liderazgo de los estudiantes para que participen en forma activa en su entorno.
* Falta de autoridad en los estamentos familiares.
* Uso del tiempo libre.
En este orden
de ideas, se priorizan los problemas obteniendo:
* Deficiente
lectura y escritura.
* Bajo
rendimiento académico.
* Apatía
hacia el proceso pedagógico.
Lo
anterior puede evidenciarse aún más en los informes de las pruebas Saber,
pruebas que miden los resultados de los estudiantes de 3°, 5°y 9° en las áreas
de castellano y matemáticas principalmente, para efectos del presente trabajo
se traen los datos arrojados para los años 2014, 2015 y 2016, donde se aprecia
estadísticamente la situación planteada, reflejando los bajos niveles en el
área de Lenguaje y con la consigna que
el grado tercero es la base para todas las pruebas que en adelante se
presentarán, de ahí la relevancia de fortalecer las competencias lectoras y escritoras
desde antes de este grado, para así garantizar a corto, mediano y largo plazo los
resultados en las pruebas tanto internas como externas.
Como
puede apreciarse en los resultados va en detrimento año tras año lo que tiene
que ver el componente de Lenguaje, lo cual es poco favorable, aunque no se
encuentran datos en el rango de insuficiente si se aprecia que los valores del
rango de nivel Avanzado bajan sustanciosamente y los de nivel Mínimo van en
aumento. Se ha priorizado en este trabajo que el propósito de acompañar y
fortalecer a los estudiantes del tercer grado es precisamente por ser el grado
de mayor incidencia en la escuela, ya que se puede hacer un seguimiento desde
sus inicios hasta ver culminados sus estudios, y en ese seguimiento se
apreciará con detalle la incidencia del trabajo actual en el fortalecimiento de
las competencias lectoras y escritoras, de ahí que el presente trabajo tenga el
impacto deseado y se logre extender en todas las áreas y se convierta en una
política de la Institución.
Por
otro lado, desde el análisis presentado por los informes del ISCE (Índice
Sintético de la Calidad Educativa) quienes se basan en los resultados de las
pruebas saber, para visibilizar el estado de las competencias y aprendizajes de
los estudiantes, acá se hace hincapié en lo que corresponde a los datos de Lenguaje,
que determinaron que los estudiantes de la IE de acuerdo a los puntajes promedios
presentan debilidad en la competencia comunicativa – lectora como punto a
resaltar.
En otros datos, se puede ver con claridad
como se ha reducido el porcentaje de los estudiantes en el nivel avanzado pero
se ha aumentado los niveles de mínimo e insuficiente, por ello se debe empezar
desde ya a tomar correctivos, la competencia escritora está muy marcada en la
insuficiencia, y es algo que desde la interpretación de la gráfica viene en
progreso y como se ha hecho mención estos son los resultados desde el grado
tercero, y si ellos muestran estos valores sin tomar medidas se augura valores
en detrimento en los años posteriores pues este
grupo (Tercero) es el marcado para quinto y noveno, como lo determina la norma
para la toma de muestras valorativas.
En otra gráfica (acá no la traemos por reserva de la IE involucrada) permanece la tendencia hacia abajo en el nivel Avanzado, y en
aumento el nivel mínimo, se debe destacar que este grado es el trampolín que
requiere mayor resistencia y trabajo para poder obtener resultados
satisfactorios. Las gráficas muestran la realidad que vive la IE donde los
estudiantes en sus primeros años están siendo orientados en un proceso lector
mecánico y bajo concepciones equívocas y alejadas de las nuevas tendencias
ofertadas por las TIC lo cual hace que aunque son decodificadores presenten
dificultades para interiorizar, inferir,
producir, comparar y reflexionar; ya que leen pero no como una experiencia
significativa para sus vidas, proceso formativo y académico sino como mera respuesta
a un estímulo de obtención de notas.
Con
estos datos, los resultados SABER y el ISCE están probando el argumento
presentado sobre las razones por las cuales los índices en las pruebas no están
siendo satisfactorios en su plenitud dejando en bajos puestos a la IE frente a
otros establecimientos del entorno, municipio, departamento y
nación. Por lo cual se debe priorizar el trabajo en el tema de comprensión
lectora y producción textual no desde el componente meramente del área de
Lenguaje sino que tenga eco en las demás áreas, pues si se sabe que al mejor
estas dos competencias el mejoramiento y rendimiento de los estudiantes sin
lugar a dudas acrecentará de forma positiva.
El
lenguaje es la facultad del ser humano que permite la comunicación, facilita
expresar el pensamiento y la visión que se tiene del mundo, se habla porque se
supone que se quiere decir algo, se escucha porque hay alguien que quiere
comunicarse y se lee por el placer de leer;
finalmente se escribe, para ayudar a la memoria a recordar (algo que se
olvidaría si no se escribiera), se escribe para expresar, para exteriorizar el sentir,
para comunicar, a veces se escribe por
el solo placer de escribir.
Cuando
se aprende a escuchar, a hablar, a leer
y a escribir, se intenta descubrir y comprender la manera en que se transmite
este significado y cómo cada individuo puede llegar a hacerlo. De acuerdo con
lo anterior, estos procesos de lectura y escritura no son solamente
reconocimiento de letras y su correcta identificación, sino que involucran
niveles de alto procesamiento simbólico; por eso cuando el niño intenta
expresarse por escrito, tendrá la posibilidad de plantearse preguntas, formular
respuestas tentativas, confirmarlas o rechazarlas y aprender poco a poco el
funcionamiento del sistema de escritura.
La
enseñanza de la escritura se ha concebido en términos poco prácticos, pues se
ha enseñado a los niños a trazar letras y formar palabras a partir de las
mismas, a leer mecánicamente, no se les ha enseñado el lenguaje escrito como
tal. Es decir que la escritura debe poseer un significado para los niños, debe
despertar en ellos una inquietud intrínseca y ser incorporada como una tarea
importante y básica para la vida, la enseñanza debe estar organizada de modo
que la lectura y la escritura sean necesarias para algo, y ese algo debe ser la
expresión de su sentir, de sus deseos, pensamientos, anhelos, sueños, debe ser
la forma de comunicar que encuentra propia para exteriorizar sus emociones y
sentimientos, su pensar y posición frente a algo o alguien, frente la propia
vida y la visión del mundo. Sólo entonces se podrá estar seguro que la
escritura y lectura se desarrollarán no como una habilidad que se ejecuta con
las manos y los dedos, sino una forma de lenguaje realmente nuevo y completo.
Lo anterior es reflejado por los estudiantes en su marcada apatía por la lectura, falta de
comprensión de los textos expositivos empleados para el desarrollo de las
diferentes áreas del conocimiento, dificultades al escribir como falta de
coherencia y cohesión en sus escritos, poca atención a la ortografía de cada
palabra según el contexto en el cual se encuentra y bajo rendimiento académico
en la mayoría de los casos. Por consiguiente
el uso de las TIC, como herramienta pedagógica para motivar e incentivar
una lectura comprensiva, creativa y dinámica entre los estudiantes, es una
alternativa que permite involucrar al proceso aprendizaje y los medios de
comunicación que están al alcance en el entorno aprovechando la masiva
información que estos brindan diariamente y que responden al interés que tienen
los estudiantes de hoy.
Los
estudios exploratorios, descriptivos, correlacional y explicativo no se hacen
esperar cuando de trabajar en este caso se trata, ya que marcan los puntos
sobre los cuales se hace pertinente observar para introducir en la problemática
que aqueja a la comunidad de la IE en el tema de
comprensión lectora y producción textual, y es en este momento cuando se hace
meritorio referenciar los estudios que se manejan sobre este tema y porqué es
relevante trabajar sobre la implementación de las TIC como herramienta
pedagógica, soportada desde luego en estudios previos orientados quizás en
otros espacios, pero con similitudes en cuanto a la población, zona, entre
otras.
Desde
lo exploratorio, se visualiza las dificultades en la lectura y escritura de
los estudiantes así como la importancia de la utilización de
las TIC como herramienta pedagógica y el aprovechamiento de sus bondades en
su implementación. De este modo se
obtiene de forma general información respecto al problema que se direcciona y
es el eje central para que en su diagnóstico se
evidencien las dificultades de los educandos.
Ya
en la parte descriptiva, el estudio para esta investigación permite tener
información detallada sistematizada respecto al problema y las posibles causas
que le determinan, de esto modo se acuerdan las variables con mayor precisión.
Es así como para los efectos del presente se instaura desde la falta de
análisis, comprensión lectora y producción textual de la mano de las bondades
de las TIC como estrategia pedagógica.
A
diferencia de lo anterior, el estudio correlacional permite tener la
información respecto a la relación actual entre dos o más variables logrando
predecir su comportamiento futuro y la manera como interactuarán haciendo
interpretaciones para los diferentes factores que le presiden, por eso se
encuentra el mejoramiento de las
habilidades comunicativas y el desarrollo positivo de las competencias de
lectura y escritura como los pilares referenciales.
Cuando
se trabaja desde lo explicativo, se busca determinar las causas de los eventos,
sucesos, o fenómenos estudiados, explicando las condiciones en las que se
manifiestan. Tratando de hallar el porqué de las cosas, entonces se centra en
el fortalecimiento en los procesos del conocimiento y pensamiento y desde luego la aplicación de actividades
curriculares que permiten en un ambiente pedagógico apoyarse en las TIC,
proporcionando entonces un mayor nivel de entendimiento y de control a través
de la prueba.
Para
llegar al alcance deseado se espera que los estudiantes a través de la
implementación de las TIC como herramienta pedagógica se lideren en su proceso
formativo y de aprendizaje, creando y
perfeccionando su autonomía, y mejora del ambiente de aprendizaje visualizado
desde el cambio de comportamiento y mejora de resultados desde lo académico,
personal y laboral.
La
lectura y la escritura son dos procesos fundamentales en el desarrollo de las
habilidades del ser humano tanto para su proceso académico como para su
desenvolvimiento en la sociedad, y es que leer y escribir no es tan fácil como
se piensa pero tampoco tan complejo como se cree, debido precisamente a una
errada concepción de lo que es la lectura es que hoy por hoy se evidencia
tantas falencias en este hermoso proceso. De ahí que surja la necesidad de
trabajar sobre este aspecto que está presentando resultados negativos en la
escuela.
No
es inapropiado afirmar que es urgente ofrecer a la sociedad personas con
habilidades sociales, dominio de una segunda lengua y sobre todo habilidades
para la tecnología, por ello se debe reorganizar las directrices consignadas
dentro del PEI para que la IE esté a la vanguardia y aporte desde su propio
horizonte institucional herramientas suficientes para cultivar en sus
estudiantes ese sentimiento hacia la lectura y la escritura de la mano de las
tecnologías. En este sentido se pretende entonces profundizar para ver a las
TIC como el puente para fortalecer el proceso de lectura y escritura, y todo su abanico de opciones para trabajar con los estudiantes, igualmente
apoyar la creación de sopas de letras,
crucigramas, juegos de preguntas, carreras de lectura, y otras actividades de
similitud que se encuentran dentro de la plataforma educativa y que van
familiarizando al estudiante a través de juegos y actividades lúdicas la parte
académica de la que tanto desconocen por sólo ver las tecnologías como un medio
de ámbito social y no pedagógico.
La
influencia de las TIC no se ha hecho esperar, pues hoy en día es común ver a los
niños de muy corta edad manipulando aparatos electrónico e incluso con una
receptividad y apertura a los cambios muy sorprendente; no obstante cuando de
análisis, interpretación y opinión se trata surge todo lo contrario, es ahí
cuando vale la pena preguntar, ¿se está cumpliendo cabalmente el proceso normal
de lectura? Pues la respuesta es no, se queda sólo con una parte de la
información, con la que se ve a primera vista, no se esfuerza por ir más allá,
por indagar, se queda sólo con el logro de reunir muchos like, subir fotos,
seguir amistades, copiar y pegar documentos enteros, conseguir vidas extras o
romper récord en determinado juego, pero cuando
se pide un análisis, una producción textual, un comentario, una reflexión,
una interpretación, se quedan doblemente preocupados ¿la razón? no saber cómo
enfrentar a estos procesos mentales y producción individual y/o colectiva. De ahí la gran preocupación y reto de buscar el mejoramiento de las competencias
lectoras y de producción escrita desde la implementación de las TIC como herramienta pedagógica.
Los
estudiantes de los grados inferiores están en edades que oscilan entre los 6 y 12 años, recordando que están en una de auge cultural y social, hay un marcado número de estudiantes repitentes, en extra edad, que
también acrecientan la situación planteada,
y que en su proceso natural de crecimiento están pasando por una etapa
de descubrimientos, reconocimientos e inclinaciones que se deben tomar como referente para llegar a sus
intereses de forma paulatina y condicionarlos a las pretensiones pedagógicas,
de este modo se va creando y desarrollando en ellos hábitos y competencias que
se marcarán en los procesos lectores y por consecuente en su rendimiento
académico.
El
uso de las TIC en los procesos de lectura y escritura en grados inferiores es inicialmente la banderilla que llevará a futuro involucrar a todos los grados
de la IE para apropiarla y adoptarla como herramienta pedagógica y se pueda
incentivar y mejorar desde la transversalidad todas las áreas del conocimiento,
por ello es de vital importancia trabajar concienzudamente en éste para poder
extender positivamente en toda la institución, partiendo de la base que la
lectura es fundamental en todos los niveles académico y la mejor habilidad
desarrollada por los estudiantes para garantizar su proceso formativo y
académico.
Este
trabajo busca el mejoramiento del proceso de lectura y escritura de los
estudiantes de grados inferiores como se ha hecho manifiesto a lo largo de estos párrafos,
pero intrínsecamente lleva una pretensión mayor y es la de permitir el
desarrollo habitual de las actividades escolares desde las TIC, que empiecen a
ver los procesos desde las tecnologías, mucho más dinámicas, que el leer no les
sea una “tortura” sino un placer y que les permita fortalecer sus habilidades
comunicativas, de expresión interacción, que lleguen a un punto donde los mismos
estudiantes promuevan y motiven espacios de conversatorios y producción textual
desde sus experiencias y nuevas habilidades adquiridas.
Igualmente
se tiene un gran componente teórico que soporta la inclusión de los avances
tecnológicos a las aulas y su incidencia en los resultados finales, lo que lo hace más apetecido y vanguardista,
redundando en la calidad de la formación educativa de los estudiantes en todas
las demás áreas pues ha de ser notorio el manejo de las tecnologías y el
proceso de comprensión, análisis, criticidad y producción textual mejorará claramente
para satisfacción de los propios estudiantes como de sus familiares e
indudablemente de los docentes.
Es
así que desde el Ministerio de Educación Nacional (MEN) se ha incorporado a las
TIC como área interdisciplinaria, igualmente ha creado espacios para formar a
docentes y formadores “Las tecnologías de la información y las comunicaciones
(TIC) se han convertido en apoyo para la
sociedad, bien sea en el ámbito laboral o pedagógico. El Ministerio de
Educación Nacional, consciente de esto lanzó <Crea-.TIC: inspirar, crea y
diseñar aprendizajes con TIC” (Corporación Colombia Digital,
2014)
de tal modo que invitan a involucrar
todas las áreas y permitan apropiarse de las tecnologías para que puedan
replicar en los estudiantes esta nueva manera de ver la educación y el mundo.
Finalmente,
al implementar las TIC como herramienta pedagógica se permite transformar la
metodología y el quehacer pedagógico apuntando al desarrollo de habilidades
tanto en los docentes como en los estudiantes para enfrentarse a los procesos
de enseñanza-aprendizaje y desde la interacción propia de los medios y las
orientaciones pedagógicas convertir el proceso de lectura y escritura en algo
natural y espontáneo en los estudiantes.
Si
bien es cierto que todo gira y gira, la concepción de lectura y escritura ha
sufrido igualmente su transformación, de ese modo se pasó del garabateo de
antaño donde más que vocablos se expresaba sentimientos, ideas, frases. No
obstante con el tiempo tanto la lectura como la escritura llevan inmersos un
carácter fuerte e intransferible, el paso del tiempo, y así como antes la
preocupación era garantizar que el otro entendiera el mensaje, los
sentimientos, las expresiones como tal, y en medio de ese movimiento al cual se
ha sometido la lectura, ha pasado de una simple manera de emitir un mensaje a
una práctica social, donde puede evidenciarse los avances, la evolución del
proceso como tal y los logros del mismo ser humano, sin embargo y pese a lo que
pudiera considerarse, la lectura ha conservado su lugar ya no sólo en los
procesos académicos, sino como ya se mencionado es parte de un constructo
social y como tal ha dejado a su paso huellas que hoy por hoy resaltan la
invitación a seguir trabajando desde diferentes perspectivas la concepción primero,
de lo que enmarca y segundo de su impacto y la interacción con las tecnologías,
que se presumiera intentarían por un mal uso y dirección abolir esta buena
práctica.
No
obstante y teniendo claro su concepto, lo que realmente se puede calcular que a
diferencia de este idea casi primitiva, es que la lectura surge positivamente y
ahora de la mano de las tecnologías pues su auge puede alcanzar índices
inimaginables como su propia extensión sí y solo sí se parte de la base de su
concepto, tema que se ha trabajado a lo largo y ancho del presente documento,
leer va más allá de decodificar vocablos, en interiorizar, analizar,
reflexionar, discutir, criticar, proponer, cuando se lee las habilidades de producción
y extensión del conocimiento se abren progresivamente ofreciendo a quien la
práctica la oportunidad de descubrir nuevos horizontes, ideas, pensamientos.
Bien
lo afirma Lev Vigotsky “El lenguaje escrito es la forma más elevada del
lenguaje” por tanto considerar los
aportes de la lectura y la escritura a lo largo de la historia es tan preciso
como el mismo hecho de poder hoy comunicarnos desde los diferentes medios
posibles, el lenguaje “es un instrumento de mediación que tiene cuatro
funciones: comunicativa, social, de señalización y simbólica” (EspacioLogopédico, 2009). Desde esta perspectiva, el hoy es la muestra
viviente de esa evolución.
Leer es el proceso de
construir significados a partir de dicha interacción. Cuando se aborda un texto, no se parte de
cero. Se llega a él cargados de todo
aquello que directa o indirectamente ha tocado a cada uno. La construcción de significados depende de la
realidad interior de cada lector, de sus experiencias previas, de su desarrollo
cognitivo, emocional y cultural. La
comprensión es un proceso relacional entre la información que se posee y la
nueva información que llega. Es por lo
anterior que leer es un acto creativo: el nuevo texto se relaciona con
múltiples textos anteriores que subyacen en el lector y da origen a un texto
diferente, debido a ese inevitable y valioso juego intertextual. Cada texto toca y hace referencia a otros
textos y estos a otros constituyendo lo que se podría llamar una red o trama. Aceptar y comprender esta idea relacional de los
textos permitirá dar mejor cuenta de ellos y en esa misma medida se podrá
aportar, enriquecer y recrear. Un texto
visto desde una perspectiva no relacional cae en el vacío y en el olvido. Se
cree que el diálogo intertextual es esencial en la comprensión lectora; es decir, no se puede quedar solo con los
textos literarios, ni en el caso de ellos con uno solo, sino enriquecerlos con
referentes históricos, culturales y científicos.
El proceso de lectura se
inicia en un nivel primario, o lectura literal, continúa con un nivel
secundario, o lectura inferencial y se completa o madura en el nivel
crítico-intertextual, que es al que se debe pretender siempre; ya que es en él donde tienen cabida las
relaciones intertextuales. Se trata es
de que dialoguen los diferentes textos, y no solo los literarios.
En la medida en que se propongan
y logren rastrear y detectar las voces del pasado en las nuevas voces, y el
derrotero que han seguido en su transcurrir hasta los días actuales, se
consigue desentrañar y comprender la esencia de aquello que les rodea y
habita. Porque en última instancia la
comprensión que se debe buscar es la de cada uno: como seres individuales y
como parte constituyente de una totalidad social.
Los textos dialogan entre
sí a través del lector, que es quien compara las obras, las interroga, las
afirma o las niega. En la dinámica
lectora hay un entrecruzamiento entre los textos leídos, los evocados y los
personalizados. El ser humano es un
texto cruzado por múltiples textos.
Incluso los textos que se creen olvidados se vinculan inconscientemente
en la comprensión lectora. Todo texto
remite a otros textos en un encadenamiento que se podría llamar de tipo
holográfico: cada parte individual contiene toda la forma condensada. La parte está en el todo y el todo está en
cada parte, una especie de unidad en la diversidad y diversidad en la
unidad. La parte tiene acceso al todo. Hay una vinculación o unificación de manera
implícita o subyacente (Wilber, 1992).
Este trabajo parte de la
notoria problemática de los estudiantes con el proceso de lectura y
escritura, no sólo producción dentro del
área de castellano, sino en todas las demás áreas, precisamente por la ruptura
entre leer por placer y leer por aprender. Todo porque desde los inicios de la
academia se pretende involucrar a los estudiantes al fascinante mundo de la
lectura desde la percepción del docente y no desde los interés y contexto de
los estudiantes. De este modo, los
estudiantes empiezan a ver el proceso de lectura y escritura no como una
herramienta para sus vidas sino una forma más de ganar una nota o avanzar en
los grados escolares. Desde el área de
castellano se trabaja con la amplitud que ofrece la literatura, pero alejados
de esto se debe crear, cultivar en los estudiantes su deseo por leer y
escribir.
Una de
las competencias establecidas como básicas y esenciales por su importancia en
el desarrollo intelectual es la competencia lectoescritora, esto es, la
capacidad para ejercer con eficacia los procesos de lectura y escritura o, de
forma más sencilla, la capacidad para identificar, entender, interpretar y
construir enunciados o textos. Si bien es cierto que la lectura y la escritura
poseen sus propios rasgos distintivos también en la dinámica de su aprendizaje,
se consideran actividades que mantienen una ligazón muy estrecha, de tal modo
que, al igual que el lenguaje oral precede al escrito, la lectura puede
preceder a la escritura, al tiempo que favorece y potencia las habilidades
escritas, en un proceso permanente que trasciende los momentos iniciales para
acompañar al individuo durante toda su vida. Así, es un hecho constatado y
constatable que quienes poseen un amplio rango de lecturas tienen mayores
recursos para desarrollar destrezas escritas (Morales Sánchez, 2014).
Decía
Horacio que la literatura podía ser un buen instrumento didáctico para “Enseñar
deleitando”. Esta afirmación ha servido
para que se asuma la didáctica de la literatura en dos direcciones; una de ellas ha sido la lectura de textos que
implícita o explícitamente contengan una moraleja, lo que ha ocasionado un
agotamiento del lector que empieza a ver la literatura como una manera más de
ser amonestado, y dejando de lado aquellas posibilidades lingüísticas,
artísticas y críticas, entre otras; y la
otra ha sido la cómoda posición de llevar al aula textos y autores al azar y
leerlos en compañía de los estudiantes sin otra pretensión que no sea la del
deleite, pero con la pérdida de la oportunidad didáctico-académica.
Frank Loveland (Loveland Smith, 2015) encuentra reparos
tanto institucionales como textuales a la hora de la enseñanza de la
literatura. Incluso sospecha que: “...
escuela o universidad y literatura son términos, si no contradictorios, sí
opuestos en cuanto a su finalidad”. Ese
carácter de oposición que él señala, ¿tendrá que ver con la didáctica? Es de suponerlo ya que una de las grandes
finalidades de la Escuela es la enseñanza.
Entonces es como si afirmara que la literatura no sirve para enseñar,
pero ¿puede ser enseñada?
La lectura es un
producto de construcción constante y continua, pero si desde los inicios se da
a los niños las herramientas apropiadas para su reconocimiento y se les involucra
desde su mundo se podrá tener mejores resultados cuando llegan a la escuela. En
la familia es el primer espacio que tienen los individuos para fomentar su
proceso lector, y con el pasar de sus primeros años todo eso que vive, siente y
experimenta quiere expresarlo, unas veces dibujando, garabateando, narrando
historias, inventando otras, pero siempre hay un estímulo que le invita a
exteriorizar todo eso que ha aprendido desde su empirismo. Llegar a la escuela
debe ser gratificante porque debe permitirle la oportunidad de transmitir esos
momentos, y es acá donde la promoción de los aprendizajes significativos y el desarrollo de las habilidades
comunicativas debe priorizarse, buscando una integralidad, y es entonces,
cuando aparecen las tic para apoyar en este proyecto, “En línea con estos planteamientos, el auge de las nuevas tecnologías, y
en especial el advenimiento del “tercer entorno” (el mundo virtual) tiene
importantes incidencias en educación.
De
entre ellas se destacan:
–
Exige nuevas destrezas. El “tercer entorno” es un espacio de interacción social
en el que se pueden hacer cosas, y para ello son necesarios nuevos
conocimientos y destrezas. Además de aprender a buscar y transmitir información
y conocimientos a través de las TIC (construir y difundir mensajes
audiovisuales), hay que capacitar a las personas para que también pueda
intervenir y desarrollarse en los nuevos escenarios virtuales.
Seguirá
siendo necesario saber leer, escribir, calcular, tener conocimientos de
ciencias e historia…, pero todo ello se complementará con las habilidades y
destrezas necesarias para poder actuar en este nuevo espacio social telemático (WordPress, 2017).
Como
se aprecia todos están involucrados en este proceso y es responsabilidad de
todos hacer que los estudiantes desde su integralidad propicien espacios de
interacción que les dé oportunidad de mejorar y superarse constantemente y se
conviertan en elementos productivos en esta sociedad y sobre todo que moldeen
sus proyectos de vida desde la concepción de superar sus necesidades básicas
partiendo de la criticidad, opinión e interpretación de la realidad sin
detrimento de su propio bienestar y que ofrezca opciones de cambio y estrategias
alternativas para asumir roles dentro de la sociedad.
El arte de leer va más allá de decodificar es precisamente eso crear,
producir, entender qué me dice el autor
y qué se puede inferir de ese mensaje,
es interpretar, descubrir, cuando se lee se descubre la invitación latente del
autor para pensar, crear y recrear una nueva historia, leer debe ser siempre un
ejercicio creativo y un espacio de interacción que permita soltar las riendas a
la imaginación y con ella originar un producto, para lo cual se puede emplear
la oratoria, los gráficos, los dibujos, las letras o mejor, un conjunto de todo
lo anterior.
Leer se aprende leyendo y es un acto inconcluso, nunca se deja de hacer,
es una constante, cuando se lee se aprende a diario, se lee los dibujos, se lee
la música, los colores, los cuadros, los olores, leer es poner en sintonía los
sentidos, leer es una habilidad que se debe cultivar y trabajar para
convertirla en instrumento personal.
Leer es fundamental, toda la vida académica depende de una buena lectura,
por tanto se hace indispensable para el desarrollo personal y escolar, los
estudiantes deben tener esta premisa como eje de partida. Por lo cual se debe manejar los intereses y
el contexto para que los estudiantes encuentren en la lectura la pasión y la
brújula en su paso por la escuela.
Pero
si la lectura exige un compromiso desde la infancia inicial, la escritura no va
muy lejos de esta misma premisa. Es una más de las característica que identifica y diferencia de los demás
mamíferos, es la muestra rotunda de la evolución de la humanidad. Desde los
inicios de la historia humana, el hombre ha trabajado constantemente por
mantener su papel de dominante y se ha convertido en lo que es hoy por esa
lucha constante entre sus iguales para mantener su poderío, sus ideas,
pensamientos, para ello ha pasado de trazos o rayas sobre piedras hasta lo que
hoy se tiene como medios ofimáticos.
“Se estima que las
primeras formas de escritura surgieron en el año 3000 antes de Cristo y una de
las primeras escrituras conocidas fue la desarrollada por los sumerios (pueblo
de la Mesopotamia) conocida como cuneiforme por tener los símbolos formas de
cuña…A lo largo del tiempo y de los siglos las formas de escritura se fueron
complejizando y así fue posible para el ser humano desarrollar escrituras que
fueran ideográficas; lo cual significa que representan a través de símbolos
objetos, personas, situaciones, ideas… La escritura tiene muchas funciones más
allá que de comunicar ideas y en la actualidad el acceso a la misma está
relacionado con la noción de igualdad. Eso es así debido a que por siglos la
lectura y comprensión de textos escritos (así como la escritura misma)
estuvieron reservadas a los sectores privilegiados de la sociedad. Sería recién
a mitad del siglo XIX cuando las sociedades podrían acceder en su mayoría a
este tipo de conocimiento y habilidad (Definición ABC)”
Es así como segundo a
segundo se ve la importancia de la lectura y escritura, no se desconoce la
relevancia que marca en la historia vivida y mucho más en la que falta por
vivir, y para trascender en la vida misma se debe leer y escribir, interpretado
como el arte de expresar desde la interiorización el punto de vista analizado
en un medio textual, de este modo, leer va más allá de decodificar es
interiorizar, interpretar, producir, comprender, es dar significado a todo
cuanto se imparte dentro o fuera de clases.
El
contexto más propio para las experiencias de lectura y escritura es el aula de
clase con todo su entorno mundano. El proceso de enseñanza – aprendizaje se
desarrolla en el diálogo entre el maestro y los niños a cada instante.
Bajo
una mirada transformadora y en la perspectiva de los Lineamientos Curriculares,
por su puesto tomando distancia de los Estándares Curriculares del área, se
hace necesaria una vinculación de los procesos educativos con la interpretación
de textos.
Esto
exige pasar de una educación que busca la información de escuelas, de autores,
de obras, a una educación que deja que el lenguaje se apropie desde la
sensibilidad, la imaginación y el pensamiento crítico. Toma fuerza la
experiencia interpretativa en la medida en que la lectura de una obra produce
escrituras, es decir, signos verbales o no verbales en el intérprete. Quien se
afecta por la obra se asoma al mundo en su auténtico decir, en su puro nombrar,
en su genuino estar.
Educar
entonces quiere decir dejar crear el mundo, dejar ser a la palabra en su propia
experiencia de mundo, dejar que el intérprete (el lector) se vuelva escritor de
sí mismo y de lo que hay en el mundo.
Por lo tanto, educación, leer y escribir e interpretación guardan la
relación más profunda en la medida en que se convierten en experiencias
originarias del mundo, de los otros y de sí mismo.
Leer un dibujo puede resultar una ejercicio fácil, pero su complejidad
traza desde los imaginarios de cada estudiante y se profundiza con la
argumentación que ofrecen para defender sus conceptos y posiciones. Es en ese
tiempo y espacio donde se recrea la lectura y por consiguiente la
escritura. Por tal razón se dice que
leer es la forma de aprendizaje del lenguaje, pues conjuga la interpretación y
la producción tanto oral como escrita.
En este orden de ideas, vale la pena entonces, resaltar el papel que
juega el aprendizaje significativo del que reseña Ausubel, quien lo define como
proceso que ocurre en el
interior del individuo, donde la actividad perceptiva le permite incorporar
nuevas ideas, hechos y circunstancias a su estructura cognoscitiva; a su vez,
matizarlas exponiéndolas y evidenciándolas con acciones observables,
comprobables y enriquecidas; luego de cumplir con las actividades derivadas de
las estrategias de instrucción, planificadas por el mediador y/o sus
particulares estrategias de aprendizaje.
Según Ausubel, en el aprendizaje significativo
el estudiante logra relacionar la nueva tarea de aprendizaje, en forma racional
y no arbitraria con sus conocimientos y experiencias previas, almacenadas en su
estructura cognoscitiva.
De ahí que esas ideas, hechos y
circunstancias son comprendidos y asimilados significativamente durante su
internalización. El aprendizaje significativo puede darse
por recepción, por descubrimiento y de representaciones y por repetición.
Igualmente hay otro componente que apoya
el trabajo de la lectura y escritura en los estudiantes desde los inicios de la
academia, y tiene que ver con las llamadas inteligencias múltiples. La teoría
de las Inteligencias Múltiples es reconocida por el aporte que hace el Dr.
Howard Gardner, profesor de psicología y ciencias de la educación en la
prestigiada Universidad de Harvard. Plantea que la inteligencia no es única y
unidimensional, tal como se creía hasta hace muy poco, sino que, por el
contrario, existen diferentes clases de inteligencias (a lo menos 8) y ellas
son pluridimensionales. Ya no existiría una inteligencia única por medio de la
cual se desarrolla sólo el intelecto humano, en una progresión lineal y
acumulativa.
Cada persona tiene la totalidad de estas
ocho inteligencias, cada una con un desenvolvimiento propio y distinto, en el
cual intervienen los elementos de la dotación biológica del individuo, de su
interacción con el mundo circundante y los otros y por supuesto, por la
valoración cultural que recibe cada uno en su experiencia personal. Estas inteligencias se combinan, se entrecruzan y se
usan en diversas formas e intensidades, pero siempre de una manera personal y
única. Estos tipos de inteligencia, sean
o no efectivamente diferenciables como tales, plantean un enorme desafío: la
inteligencia o las inteligencias múltiples lleva a cuestionar el tipo de
enseñanza que se ha realizado hasta el momento.
Por una parte, parece lógico afirmar que el desarrollo
de la lectura y escritura, por ejemplo, es parte de la formación de los niños y
jóvenes, pero no queda sólo ahí, como se
presenta de hecho en el tiempo actual, en donde la inteligencia lingüística es
sobre valorada por encima de otros tipos de inteligencia, en desmedro de una
formación integral de la persona participante.
El asumir la realidad del ser humano
como un ser multidimensional, en el cual no sólo existen 8 inteligencias, sino
otras dimensiones de la existencia humana, como la corporeidad, la afectividad,
las relaciones interpersonales, los procesos de identidad y autoestima, etc.
implica que el currículo escolar y la acción de la capacitación deben ser asumidas de muy distinta manera por
los profesores que trabajan en el aula. Se hace necesario implementar
innovaciones educativas, sobre estas condiciones y formas, buscando una
incidencia positiva sobre el proceso enseñanza – aprendizaje.
Para el desarrollo de las competencias lingüísticas,
es indispensable tener en cuenta el uso de herramientas que permitan abrir el
tipo de inteligencia predominante en cada estudiante, teniendo en cuenta su
individualidad y autoaprendizaje; por tal razón, el empleo de las TIC como
herramienta pedagógica incentivan las capacidades visuales, auditivas,
kinestésicas, espaciales y demás inteligencias indispensables en la formación
del individuo a través de la lectura.
Un apoyo aún más acertado en cuanto al
contexto y la dinámica del proceso de lectura y escritura de los niños es el
que tiene que ver con los estilos de aprendizaje (Kolb), este modelo supone que para
aprender algo se debe trabajar o procesar la información que se recibe. Es así,
que al inferir en esta teoría se parte de:
a) Una
experiencia directa y concreta: estudiante
activo.
b) Una
experiencia abstracta, que es la que se tiene cuando se lee acerca de algo o
cuando alguien lo cuenta: estudiante
teórico.
Las experiencias
que se adquieren, concretas o abstractas, se transforman en conocimiento cuando
se elabora de alguna de estas dos formas:
a) Reflexionando
y pensando sobre ellas: estudiante
reflexivo.
b)
Experimentando de forma activa con la información recibida: estudiante
pragmático.
Según el modelo de Kolb un aprendizaje óptimo es el
resultado de trabajar la información en cuatro fases: experimentar (participante pragmático), actuar (participante activo), reflexionar (participante reflexivo), teorizar (participante teórico).
En la práctica,
la mayoría de las personas tienden a especializarse en una o como mucho dos, de
esas cuatro fases, por lo que se pueden diferenciar cuatro tipos de
participantes, dependiendo de la fase en la que prefieran trabajar:
participante activo, participante reflexivo, participante teórico y
participante pragmático.
En función de la
fase del aprendizaje en la que se logre
la especialidad, el mismo contenido resultará más fácil (o más difícil) de
aprender dependiendo de cómo sea presentado y de cómo se trabaje en la sala de
capacitación.
Un aprendizaje
óptimo requiere de las cuatro fases, por lo que será conveniente presentar
la materia de tal forma que se garanticen actividades que cubran todas las
fases de los cuatro estilos de Kolb. De este modo se facilitará el aprendizaje de todos los
participantes, cualquiera que sea su estilo preferido y, además, se les ayudará
a potenciar las fases con los que se encuentran menos cómodos.
De lo anterior
se puede deducir, que existen diferentes teorías que apoyan el proceso de la
lectura como un proceso cognitivo, cognoscitivo, social y de interacción, la
relación existente entre la lectura y el ambiente es precisamente lo que recrea
el proceso de desarrollo y producción, aunque la lectura se trabaja en dos
tipos: mecánica y comprensiva es bien cierto que se debe tener muy en cuenta
los conceptos previos y el contexto para poder generar en los estudiantes esa
conexión casi íntima para poder arrojar los objetivos esperados.
De este modo y
teniendo un poco más claro la relevancia de “leer” dentro del proceso formativo
y académico de los niños, vale la pena ahora descifrar lo que encierra un tema
que ocupa cierta posición importante durante todo ese proceso, es el caso de la
semiótica. Ésta se origina en raíces lingüísticas y filosóficas y tiene una tradición que
se remonta a los clásicos griegos.
Actualmente la semiótica es esencialmente basada en los trabajos de
Charles Sanders Pierce y Charles William Morris, conocidos filósofos
norteamericanos ambos, y Ferdinand de Saussure, un lingüista suizo.
La
semiótica o semiología es la ciencia que trata de los sistemas de comunicación
dentro de las sociedades humanas.
Saussure
fue el primero que
habló de la semiología y la define como: "Una ciencia que estudia la vida
de los signos en el seno de la vida social"; añade inmediatamente:
"Ella nos enseñará en qué consisten los signos y cuáles son las leyes que
lo gobiernan...".
El
americano Peirce (considerado el creador de la semiótica) concibe
igualmente una teoría general de los signos que llama semiótica. Ambos nombres
basados en el griego "Semenion" (significa signo) se emplean hoy como
prácticamente sinónimos.
En
la semiótica se dan corrientes muy diversas y a veces muy dispares por lo que
más que una ciencia puede considerarse un conjunto de aportaciones por la
ausencia del signo y el análisis del funcionamiento de códigos completos. De
semiótica se ha ocupado entre otros, Prieto, Barthes, Umberto Eco. A estos últimos se debe la aplicación del
concepto de signos a todos los hechos significativos de la sociedad humana. Ej: La moda, las costumbres, los
espectáculos, los ritos y ceremonias, los objetos de uso cotidiano.
El
concepto de signo y sus implicaciones filosóficas, la naturaleza y clases de
signos, el análisis de códigos completos, entre otros son objetos de estudio de
la semiótica o semiología.
El fundador de la semiótica, Peirce estableció
diversas calificaciones de signo, entre las cuales está la basada en el tipo de
vínculo que une al signo con su referente. Y así distingue: índices (indicios), iconos, símbolos.
Peirce
señala que la clasificación no es excluyente. Considerado desde diversos puntos
de vista, un signo puede pertenecer a la vez a más de una de estas categorías.
Ej:
Las huellas dactilares son índices (guardan relación real con la yema del dedo
que las produjo) y a la vez son iconos (reproducen exactamente sus estrías), si
una agencia de detectives la escoge o la utiliza como emblema comercial, será
además el símbolo de la agencia.
Al
margen de la clasificación de Pierce, un signo puede ser: motivado (su elección
tienen alguna razón de ser, es decir, hay una relación objetiva entre signo y
referente), la cruz como símbolo del cristianismo es motivado o puede ser
también inmotivado (cuando no hay ninguna relación objetiva entre signo y
referente), el signo de la suma (+) como símbolo de la suma es inmotivado.
La
comunicación humana puede ser descrita como una transferencia e intercambio de
mensajes entre las personas. Si alguien
quiere comunicarse, la única forma en que puede hacerlo es por medio del uso de
alguna suerte de signos, por ejemplo, sonidos de habla, letras y numerales
escritos o impresos, cuadros, fotografías, diagramas, mapas, gestos y varios
otros. Esos signos son esencialmente
medios que hacen posible la transferencia de pensamientos, significados e
ideas.
De ello se
entiende que la comunicación entre dos o más personas siempre constituye una
situación sígnica. La base de tal
situación está formada, por un lado por el signo mismo, y por otro lado por el llamado vehículo sígnico.
Pero, después de todo, ¿Cuál es la noción fundamental de un signo? Primero, tiene que ser mencionado, que los
signos no son “cosas tal como son”. Los
signos son “algos” artificialmente introducidos, son cuasi meta-objetos que
están para alguien por algo a lo que se están refiriendo o significando. No se puede decir simplemente que un signo
significa algo, sino que significa algo para alguien. Así, el usuario del signo es esencialmente
envuelto.
De acuerdo con
Peirce, un signo es siempre una relación triádica, lo que significa que depende
de tres variables: un signo existe, si un intérprete I
(Usuario del signo) agrega un mediador M (significador) a un objeto O (significado) como signo. Para
ilustrarlo: el diseñador X introdujo en el Colegio Santa Ana el signo
"S" como lo que lo representa. Cuando el cliente (usuario del signo)
acepta y usa repetidamente el mediador, el símbolo mostrado, éste será asociado
con el objeto significado, en este caso Símbolos
universales.
Así se puede
revisar el desarrollo histórico de la expresión humana y desde los tiempos del
hombre de Neandertal ha habido expresiones de dibujos rupestres en las
cavernas, pues la necesidad de expresarse es inherente a su naturaleza.
Posiblemente la expresión a través de símbolos gráficos antecedió a la
articulación organizada del lenguaje.
Finalmente
el trabajo pedagógico
desarrollado en el aula, establece
relación entre: signo, símbolos y sus posibles significantes para que adquieran
un valor social y sean empleados como
estrategias que permitan desarrollar:
Nuevos conocimientos (Cognición)
Desarrollo de habilidades (Aptitudes)
Generación de herramientas (Guías prácticas de aplicación en el
trabajo)
“Para concluir es fundamental fomentar el aprendizaje
de la lecto-escritura, así como el gusto y el hábito por el proceso desde una
edad temprana. Les proporcionamos de esta forma a los más pequeños el acceso a
un mundo mágico de amplios conocimientos y experiencias, con múltiples
posibilidades, que va a contribuir a gran medida a su desarrollo en general,
especialmente al desarrollo de sus capacidades de aprendizaje y de pensamiento (Riascos,
2014)”
Por otra parte, se
evoca a los Estándares Básicos de Competencias del Lenguaje pues estos detallan
el desarrollo de las competencias en virtud de cada grado, manejando los logros
anteriores y perfilando los futuros, ya que muestran afinidad con los procesos
de desarrollo biológico y psicológico de los estudiantes.
Son estos estándares los que van a trazar las
directrices en lo que respecta a lo que se pretende conseguir con los
estudiantes en estos grados, y para poder verlos como procesos y no rueda suelta,
se ha creado un nuevo enrutador, los DBA, que no son más que la expresión de
los saberes y habilidades mínimas aprendidas por un estudiante al finalizar un
grado, sin lugar a dudas va de la mano de los EBC y por supuesto de los
lineamientos curriculares.
Como se aprecia hay
unos parámetros establecidos y son ellos el fin último a conseguir con los
estudiantes, por eso se hace hincapié en el fortalecimiento de
las competencias lectoras desde la implementación de las TIC pues son una resultante
soportada e interrelacionada entre los requerimientos exigidos para los
estudiantes de grados inferiores y las metas trazadas en éste.
La
estrategia didáctica no es más que una serie de procedimientos dirigidos que el
docente emplea para conseguir unos objetivos trazados inicialmente y para lo
cual se apoya en técnicas o actividades que van en curso del proceso de
enseñanza – aprendizaje. Estos
procedimientos se traducen a actividades interesantes para los estudiantes,
teniendo en cuenta el contexto, nivel de aprendizaje y con la oferta de un
nuevo paradigma sobre la era de la información apoyada en las TIC.
De
este modo se pretende involucrar los intereses particulares de los estudiantes especialmente del área de Castellano inicialmente, en
todo su contexto, lo que generará una sólida herramienta que permitirá
experimentar métodos de aprender y aplicar la capacidad para crear e ingeniar
en aras de buscar respuestas y soluciones frente a problemas planteados,
generando así conocimiento, desarrollado desde sus habilidades y destrezas.
Sumado a ello se promueve el espacio para crear autonomía en los estudiantes, autocontrol,
autoconocimiento y confianza en su hacer diario.
Como
objetivo primordial se tiene el acercamiento al mundo de la lectura y escritura
significativa en su proceso formativo y como base para el desarrollo de todas
las actividades a las cuales se enfrentará en su vida académica, pero aprender
desde las tecnologías las bondades de éstas y así de una manera lúdica,
divertida y amena hacer propio su aprendizaje y ritmo viendo a través de las TIC un espacio dinámico, diferente, eficiente e innovador que le
permitan desarrollar sus habilidades y
desde la experiencia y contacto directo cumplir sus expectativas y por
consiguiente las metas trazadas en el aula.
Desde
de la implementación de las TIC en el aula y en especial su uso como herramienta pedagógica se facilita el espacio para que los estudiantes
desarrollen una serie de actividades encaminadas a mejorar el proceso de
lectura, comprensión y producción textual, sumado a los juegos que se ofrecen y su condicionamiento al fortalecimiento de estas competencias,
para lo cual se crea un espacio de confianza, y nada mejor para ello que lograrlo
desde el juego, es así como las sopas de letras, los dibujos, crucigramas,
¿Quién quiere ser millonario? Entre otros hacen parte de las ayudas con las que
se fortalece el trabajo con los estudiantes.
El
momento de la lectura se debe llevar siguiendo un patrón normal de lectura en
voz alta, dirigida, y seguido a ello la entrega de un cuestionario con
preguntas de tipo abiertas, cerradas, inferencial, de comprensión,
interpretación, análisis, que llevan por finalidad identificar qué tanto el
estudiante ha logrado comprender de lo que ha escuchado y qué tanto puede
deducir al presentar situaciones similares o frente a casos nuevos que de una u
otra forma tengan alguna relación con lo expuesto en la lectura.
En
otro momento, la dinámica se cambia a la lectura individual, donde a cada
estudiante se le entrega una lectura corta pero igualmente con un cuestionario
para ser desarrollado inmediatamente termine la sección de lectura. El
propósito es igual al de la lectura dirigida en voz alta.
También, se trabaja la producción textual, partiendo
de una lectura semi-dirigida, en la cual se da inicio a una historia (real o
ficticia) y luego se deja a medias para que los estudiantes den continuidad
desde su propia imaginación pero que lleve coherencia con lo expuesto hasta ese
momento.
En
otro aparte, se entrega a los estudiantes una hoja en blanco con sólo tres
palabras, escogidas al azar y son éstas las encargadas de activar la
imaginación y producción en los estudiantes pues a partir de ellas deben recrear toda una historia, con un título, contenido (inicio, nudo y desenlace)
y una enseñanza. Adicional a ello, en cada trabajo de producción textual se les
pide a los estudiantes que acompañen sus creaciones textuales con dibujos que
le representen.
Otra
alternativa trabajada, es la presentación de imágenes sueltas o en secuencia,
con las cuales el estudiante debe trabajar y producir texto.
Ésta
se puede variar con los títulos de las historias, es decir se les da a cada
estudiante un título y a partir de ahí ellos deben crear una historia con todas
las características del mismo. De este modo se exploran todos los aspectos del
estudiante, con nada de información, con algo de información, con información.
Y para cada estado se debe valorar su contenido y calidad de producción.
Constantemente
se entregan guías de trabajo en virtud de combinar las actividades y no
volverlas monótonas. Pasar al tablero digital y trabajar en la sopa de letras y
con las palabras encontradas construir una historia se convierte en un
ejercicio casi permanente y de mucha motivación para los estudiantes.
Y así seguimos día a día fortaleciendo el proceso lector y escritor, lo que es una invitación abierta para la tríada de la educación a asumir su rol en el proceso y a apoyar cada iniciativa y actividad que se realiza en el aula con proyección social. Es por eso, particularmente en el grado primero, si un estudiante tiene falencias en este proceso, se reconsidera su promoción, un año lectivo escolar no se gana solamente presentando asignaciones académicas, asistiendo a clases, o participando de una u otra actividad lúdica - recreativa - deportiva. Un año se gana si se evidencia avances en su formación académica, entendiendo ésta no como un cúmulo de conocimientos almacenados en la memoria o cuadernos sin sentido práctico en la vida. La formación como su nombre indica, es eso, un proceso y cito: "Formación es el proceso y el efecto de formar o formarse. Esta palabra procede del latín formatio. Esta palabra se aplica en diferentes ámbitos...De un modo genérico, algunos sinónimos de esta palabra son: creación, constitución, establecimiento, institución o configuración. Se utiliza también, al igual que la palabra 'forma', como 'estructura externa'... En Pedagogía y de un modo muy amplio, la formación hace referencia al proceso educativo o de enseñanza-aprendizaje.." A ello le sumamos lo que el MEN nos enmarca en la norma y con la cual nos marca la ruta de acción.
En ese orden de ideas, Ahora, si regresando a las líneas iniciales y siendo reflexivos, críticos y argumentativos, ¿tu hi@ cumple con lo mínimo establecido por la norma frente a su proceso lector y escritor? O sigues creyendo que el docente "no quiso pasarle el año". Trabajemos juntos para lograr el éxito, recuerda que éste no es más que la sumatoria de las pequeñas cosas (bien hechas).
¡¿Y tú, ya hiciste tu parte? !