Trabajando en nuestra estabilidad emocional.

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jueves, 15 de diciembre de 2022

Cuando el cáncer toca tu puerta.


 Hola. De nuevo en este espacio creado para reflexionar. 

Hoy, dejaremos la puerta abierta para que exploremos un poco más sobre las emociones, sensaciones y sentimientos que nos aborda cuando escuchamos la palabra "cáncer". Si bien es cierto, que todo ha evolucionado y que hay alternativas positivas para enfrentar esta enfermedad, aún hay muchas secuelas sobre la sombra que ésta implica en las vidas de quienes la sufren y sus familiares. 

Siempre será un tema de tocar con guantes de seda, pues nadie desea, quiere ni espera recibir como diagnóstico "Tienes cáncer" y es en ese preciso instante donde recibes esa frase cuando tu vida sencillamente cambia, es un eco que se repite una y otra vez, tan lento como puede, mientras ves pasar tu vida pasada, presente y futura. Quedas en una pieza, dejas de pertenecerte a ti misma, esos primeros minutos son claves y nadie, absolutamente nadie te prepara para ello. 

Debo reconocer  y aceptar que las próximas horas al diagnóstico preliminar fueron como un sueño del que esperaba despertar y decir: "gracias a Dios, fue un mal sueño" pero no, cada minuto que pasaba sólo reafirmaba lo que temí sin saberlo. 

Entre las molestias del examen practicado, las molestias del dolor que me llevó a urgencias, las molestias por la anestesia y la molestia de un diagnóstico no esperado, se hicieron las diligencias propias para nuevos exámenes, autorizaciones, laboratorios, y todo lo que implica sacar una  cita en nuestro sistema de salud. Como ya dije, todo ocurría a mi alrededor  y sólo deseaba despertar de ese sueño. Sin embargo, al ver poco a poco con aún más calma el rostro de mi esposo, el de mi padre y el de mi madre, a mi lado, llevándome de un lado para el otro, acompañándome en esto que era nuevo para todos, supe que no tenía tiempo para lamentaciones ni por qué, mis fuerzas debido a la dieta que debí tomar para los exámenes me impedían mostrar un mejor rostro, pero mi actitud fue otra, traté de poner una sonrisa en esto que a partir de ahora juntos empezaríamos a compartir. 

Todo el tiempo evité darle dolores de cabeza a mis padres, siempre quise ser la persona que nos les diera quejas, ni peros algunos, procuré todo el tiempo que pude ser tan independiente como pude, mostrarles lo fuerte que era, pero hoy las cosas tornaban un poco raras, el que me ayudaran a subir o bajar las escaleras ya era un hecho que rompía con mis esquemas. Permitirme esto, ya era algo más que experimentar. Pero lo recibí con amor y fe, cuando no había duda alguna que era mi realidad, puse todo en manos de mi Padre Celestial, y desde entonces, todo ha sido menos complejo de lo que pudiera ser. 

Creer en Dios, en su poder, en su misericordia, me ha permitido sobrellevar este capítulo de mi vida con más tranquilidad y fortaleza, los días empezaron a llegar y cada uno con una afán propio de la  enfermedad, mientras asimilábamos en familia, llegó la cirugía, de la que también confieso tuve temor, mucho temor, apenas y lograba recuperarme de la misma, un nuevo diagnóstico patológico, terapia complementaria con quimioterapia. 

Waoo, ¿Cómo así? ¿Pero, y la operación? ¿Y ahora? estas y muchas otras interrogantes surgieron en mi cabeza mientras el médico explicaba muy pedagógicamente mi situación actual, pero ninguna de ellas logré pronunciar, algo que siempre me ha sucedido, me cuesta exteriorizar. Lo próximo que coordiné fue nuevos exámenes y nos vemos en cita de control en tanto tiempo y ánimo, no eres la primera ni serás la última. Eres joven, y lo asimilarás bien. 

Estaba aún ubicándome cuando leía una autorización, ya iniciamos las quimioterapias, Dios, ¿Qué está pasando? Esa primera vez que visité al oncólogo, tenía mil cosas en cabeza, que como ya sabrán sólo quedaron ahí, menos mal mi esposo estaba ahí a mi lado, es como el interlocutor, él pregunta y responde por mi, sabe exactamente qué preguntar y qué responder, es como si nos comunicáramos por ósmosis como nos decimos entre nosotros de forma jocosa. 

Después de ser una persona que trabajaba en todos los horarios, que invertía el tiempo en todo lo que me fuera posible para mantenerme ocupada, quedar limitada a incapacitada y con ello todas las restricciones y recomendaciones a las que está ligada el hecho de ser "paciente oncológica" el cambio ha sido grande, fuerte y a veces pesado...  sin embargo, estar con mi esposo y mi familia, ha sido el mejor apoyo para afrontar esta nueva etapa. El cáncer no sólo afecta a las personas que lo sufrimos, sino también a nuestras familias. 

A veces como pacientes, nos quedamos con todo lo que implica el ser quien sufre o padece la enfermedad, que nos lleven, que nos traigan, que nos bañen, que nos cambien, que nos consientan, que esto, que lo otro, pero ... ¿Quién hace todo esto por nuestras familias? ¿Cómo están afrontando cada uno de ello el saber y vivir con un familiar con cáncer? 

Son muchos los interrogantes que surgen, y por ello esto es apenas un abrebocas de todo lo que podemos tocar con este tema. Te invito a que compartas tu experiencia en este espacio y entre todos exteriorizar nuestras emociones, sensaciones y sentimientos que muchas veces en persona nos cuesta asumir. 

No puedo decir que estoy feliz por estar enferma, eso sería un absurdo, pero si puedo afirmar que me siento feliz de cómo estamos afrontando mi enfermedad, el apoyo de mi esposo, de mis padres, de mi familia, de amigos, conocidos, de mis estudiantes, las oraciones sin fin de cada uno de quienes me conocen han hecho posible que día a día me sienta renovada y con más fortaleza. 

Seguiremos escribiendo en este blog, en esta oportunidad lo hice muy personal, pero sé que al igual que yo muchas personas están pasando por un caso similar, y a veces leer y saberlo, nos ayuda. No estamos solos en este proceso, y desde este espacio, cuentan con un apoyo más. 

Nos leeremos pronto. 


2 comentarios:


  1. Hola, triunfadora maestra
    Triunfador es aquel que se vincula con Cepmusi, mi centro de trabajo , porque luchan por sus sueños, alcanzando sus metas, pero tu eres la maestra del triunfo solo con leer y escucharte siente uno las ganas y buena energia😊
    Es un placer poder dirigirme a ti en este espacio que tu misma has creado, y eso es una muestra que realmente tienes muchas virtudes que ofrecer a este mundo que tanto necesita para apoyarnos a darle verdaderamente sentido a la vida, solo tengo palabras de admiración por ti y de agradecimiento, por abrir tu corazón, expresar todo lo que sientes, compartir un poco de tu mundo interior uaooo , de todas esas tambien ocurrencias que nos salen me sacan siempre una sonrisa y carcajada😄 , te quiero mucho manita, ese todopoderoso , nuestro papito celestial nos quiere aqui para ratooo , que te siga fortaleciendo en salud cuerpo y alma a ti y tu familia, mil Bendiciones!

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  2. Gracias Are, amiga y colega. Hermoso saber que a pesar del tiempo y la distancia física, los lazos filiales se conservan y nutren día a día. Saludos para ti y tu familia. Bendiciones. Espero verte seguido por este espacio.

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